lunes, 7 de enero de 2019

9 cosas que tal vez no sabías de la Epifanía y los famosos Reyes Magos

9 cosas que tal vez no sabías de la Epifanía y los famosos Reyes Magos

“Al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra”, dice San Mateo (2,1-18) en el pasaje que se refiere a los tres magos.

Aquí 9 cosas que tal vez no sabías de los sabios de oriente y la Epifanía.



1. La Iglesia celebra tres Epifanías

La fiesta de los reyes magos o “bajada de reyes” es comúnmente llamada Epifanía, palabra que en griego significa manifestación, en el sentido de que Dios se revela y se da a conocer.

No obstante, la Iglesia celebra como Epifanías tres manifestaciones de la vida de Jesús: la Epifanía ante los magos de oriente, Epifanía del Bautismo del Señor y la Epifanía de las bodas de Caná.

2. Es la segunda fiesta más antigua

La Fiesta de la Epifanía es una de las más antiguas de los cristianos, muy probablemente la segunda después de la Santa Pascua. Se inició en oriente y luego pasó a occidente por el siglo cuarto.

Se dice que en un principio los cristianos conmemoraban las tres epifanías en una misma fecha. En algunas iglesias orientales incluso le dieron a esta fiesta un carácter celebrativo del nacimiento de Cristo, pero este sentido se fue aminorando cuando se insertó la festividad romana de la Navidad por el siglo cuarto.

En la Edad Media la Epifanía poco a poco pasó a conocerse más como la fiesta de los Reyes Magos. Actualmente la Iglesia Católica celebra las tres epifanías en diferentes tiempos del calendario litúrgico.

3. Un santo definió la fecha

Estudios sostienen que la Epifanía se fijó para el 6 de enero debido a que en este día se celebraba el nacimiento de Aión, dios patrono de la metrópoli de Alejandría, que al parecer estaba relacionado con el dios sol. Asimismo, también porque desde tiempos antiguos en Egipto, se celebraba el solsticio de invierno el 6 de enero.

San Eusebio de Cesarea y San Jerónimo en el siglo cuarto, al igual que San Epifanio en el siglo sexto dicen que los reyes arribaron a ver al Niño antes que Jesús cumpliese los dos años.

Sin embargo, San Agustín (siglos cuarto y quinto) en sus sermones de la Epifanía afirmó que llegaron el día 13 después del nacimiento del Señor. Es decir, el 6 de enero del calendario actual.

4. Reyes por tradición

San Mateo, el único que habla de los magos en la Biblia, explica que fueron de “oriente”, una zona que para los judíos eran los territorios de Arabia, Persia o Caldea. Por otro lado, los orientales llamaban “magos” a los doctores y sabios.

“Mago” en lengua persa significaba “sacerdote” y justamente los magos (“magoi” en griego) eran una casta de sacerdotes persas o babilonios. Ellos no conocían la revelación divina como los judíos, pero estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios.

La tradición les llamó “reyes” a los magos en referencia al Salmo 72 (10 -11) que dice: “Los reyes de occidente y de las islas le pagarán tributo. Los reyes de Arabia y de Etiopía le ofrecerán regalos. Ante él se postrarán todos los reyes y le servirán todas las naciones”.

5. Pudieron ser más de tres

San León Magno y San Máximo de Turín, siglos cuarto y quinto respectivamente, hablan de tres magos probablemente no por basarse en alguna tradición, sino tal vez por los tres regalos que describe el evangelista.

En los primeros siglos hay representaciones pictóricas en los que aparecen dos, cuatro, seis y hasta ocho magos. No obstante, el fresco más antiguo de la adoración de los magos data del siglo segundo y se encuentra en un arco de la capilla griega de las catacumbas romanas de Priscila y allí aparecen tres.

6. El origen de sus nombres, fisonomías y regalos



Los nombres de los magos no aparecen en las Sagradas Escrituras, pero la tradición les ha dado ciertos nombres. En un manuscrito de París a fines del siglo siete aparece que se llamaban Bitisarea, Melchor y Gataspa, pero en el siglo nueve se empezó a propagar que eran Gaspar, Melchor y Baltazar.

Melchor es graficado generalmente como un anciano blanco con barba en representación de la zona Europea y ofrece al Niño el oro por la realeza de Cristo. Gaspar representa a la zona asiática y porta el incienso por la divinidad de Jesús. Mientras que Baltazar es negro por los provenientes de África y regala al Salvador la mirra, sustancia que se utilizaba para embalsamar cadáveres y símbolo de la humanidad del Señor.

En la época que se les empezó a pintar con estas características no se tenía conocimiento de América. Además, los tres hacen referencia a las edades del ser humano: juventud (Gaspar), madurez (Baltazar) y vejez (Melchor).

7. La estrella habría sido una conjunción de planetas

Sobre la estrella de Belén que vieron los Reyes Magos se han construido varias hipótesis. Antes se decía que fue un cometa, pero estudios astronómicos indican que al parecer se debió a la conjunción de los planetas Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis.

En este sentido, los Reyes Magos posiblemente deciden viajar en busca del Mesías porque, en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo; la constelación de Piscis, como el signo del final de los tiempos; y el planeta Saturno en Oriente, como la estrella de Palestina.

En suma, se presume que los “sabios de Oriente” entendieron que el Señor del final de los tiempos se aparecería ese año en Palestina.

Es probable que los Reyes Magos supieran algunas profecías mesiánicas de los judíos y por eso llegaron a Jerusalén, al palacio de Herodes, preguntando por el rey de los judíos.

8. La tradición armenia dice que eran 12 Reyes Magos, haciendo una comparación a las 12 tribus de Israel.

9. Historia y Leyenda en los Evangelios Apócrifos

La historia de Reyes Magos visitando al Niño Jesús aparece en varios textos de los llamados Evangelios Apócrifos que son los siguientes: Proto Evangelio de Santiago, Evangelio del Pseudo Mateo, Evangelio Árabe de la Infancia y Evangelio Armenio de la Infancia, siendo estos dos últimos los más rico en detalles. Así los Evangelios Apócrifos, son los textos que más han aportado a la iconografía del arte cristiano, sobre todo, para representar los pasajes de los cuales no se tiene mucha información escrita en los textos que conforman la Biblia, como por ejemplo La Vida de la Virgen, La Resurrección de Cristo y el rescate de Adán y Eva (sí, porque según la tradición cristina -sobre todo la ortodoxa- los primeros padres son rescatados del Hades, de hechos son los primeros que entran al Paraíso cuando Cristo resucita).

En el Proto Evangelio de Santiago y en el Pseudo Mateo, el pasaje no varía tanto del descrito en el Evangelio de Mateo, pero en el Evangelio Árabe de la Infancia (8; 1-4), se nos dice específicamente que son personajes provenientes de Persia. Y no solo eso, según el texto que se lea, estos personajes ilustres se presentan ante el Niño Jesús el día de su Nacimiento, varios días después o incluso hasta dos años después. También en el Evangelio Árabe de la Infancia se dice que estos personajes fueron avisados por un dios (Ángel):

“Ha nacido el rey de reyes, el Dios de los dioses la luz emanada de la luz. Y he aquí que uno de los dioses ha venido a anunciarnos su nacimiento, para que vayamos a ofrecerle presentes y a adorarlo”     
                                            Evangelio árabe de la Infancia (8; 1)

A estos personajes, de los cuales desconocemos aún sus nombres, se dicen que son reyes porque son hijos de los reyes de Persia y son también Magos por ser personas sabias que conocer las estrellas y se dejan guiar por ellas.  El mago en Persia, es el sabios el que es capaz de, a través de la lectura de las estrellas podían, predecir acontecimientos o hallar respuestas a lo desconocido. También, son los sacerdotes persas los que dices qué regalos darle al Niño Jesús, que en todos los escritos aparecen los mismos regalos: Oro, Incienso y Mirra. Mismos que la tradición cristiana le daría un significado simbólico a cada uno de ellos, que se mencionará más adelante.

En este Evangelio Apócrifo se menciona también la fecha de nacimiento de Jesús: un 25 de diciembre (8; 1). De lo cual podemos deducir que la escritura de este Evangelio es posterior al Concilio de Nicea I celebrado en el año 325 en el cual se estableció el 25 de diciembre como día para conmemorar el Nacimiento de Cristo. Cabe mencionar que este día era importante para los Romanos y para los Persas también, pues era el día consagrado al Sol Invictus, Mitra, dios muy popular en el imperio romano. 

En el Evangelio Armenio de la Infancia se dice que estos personajes provenientes de Oriente,  son más reyes que magos, ellos mismos aclaran:

“Venimos de Persia, del Oriente. Por razón de nuestra nacionalidad, se nos llama magos.”
                                     Evangelio Armenio de la Infancia (9;9)

Es gracias al Evangelio Armenio de la Infancia que podemos conocer los nombres de los personajes y aquí también se les da, no solo el estatuto de Mago-Sabio, sino de Rey. Así Melkon es el Rey de Persia, Gaspar el Rey de los indios y Baltasar el Rey de los Árabes. Además del Oro, de Incienso y de la Mirra, le llevan al Niño más regalos que por la riqueza de los mismo, vale la pena citar:

“El primer rey, Melkon, aportaba, como presentes, mirra, áloe, muselina, púrpura, cintas de lino, y también los libros escritos y sellados por el dedo de Dios. El segundo rey, Gaspar, aportaba, en honor del niño, nardos, cinamomo, canela e incienso. Y el tercer rey, Baltasar, traía consigo oro, plata, piedras preciosas, peras finas y zafiros de gran precio.”
                                     Evangelio Armenio de la Infancia (9; 2)

Por último, el Evangelio Armenio de la Infancia es importante porque es aquí donde se describe uno de los misterios más granes del Cristianismo. La Epifanía del Señor, sentido religioso de la Fiesta de los Reyes Magos. Una epifanía es cuando Dios se revela ante los humanos, muestra su verdadera forma. Así en este Evangelio Apócrifo los Tres Reyes Magos, son testigos de la divinidad y humanidad que posee ese pequeño Niño que fueron a ver por augurio de los astros y ser testigos de la importancia y trascendencia que tendría para la humanidad, según la visión que les fue revelada ante sus ojos al contemplar el Niño. 
                                    Evangelio Armenio de la Infancia (9; 19)

jueves, 3 de enero de 2019

La Legendaria Reina Puabi

La Legendaria Reina Puabi 



Puabi, Nin Puabi ("nin" o "eresh", una palabra sumeria que puede denotar a una reina o sacerdotisa) o Pu-Abi (traducido del acadio como "Palabra de mi padre" y también llamada Shubad por una errónea interpretación de Charles Leonard Woolley) fue una reina de la ciudad sumeria de Ur que fue enterrada en su cementerio real.

Vivió durante la Primera Dinastía de Ur, en el siglo XXVI a. C. pero su estatus de "reina" está en discusión pues pudo ser, simplemente, una sacerdotisa. En varios sellos cilíndricos encontrados en su tumba se la identifica por el título de NIN o "eresh", palabra sumeria para "señora", que puede identificar lo mismo a una reina que a una sacerdotisa o tener al mismo tiempo, los dos roles, uniendo el poder político al religioso, como sucedía a menudo en las primeras civilizaciones.

Tumba de Puabi



El hecho es que Puabi, una acadia semítica, fue una importante figura entre los sumerios, lo que indica un alto grado de intercambio cultural e influencia entre los antiguos sumerios y sus vecinos semitas.

El arqueólogo Leonard Woolley descubrió la tumba de Puabi, que fue excavada por su equipo junto a otras 1800 tumbas en el "Cementerio Real de Ur" entre 1922 y 1934. Esta tumba fue excepcional entre las demás, no sólo debido a la alta calidad y conservación del ajuar funerario, sino también porque su tumba no había sido profanada por ningún ladrón de tumbas.

Fue enterrada con 52 ayudantes — sirvientes que se sospecha se envenenaron a sí mismos (o bien, fueron envenenados por otros) para servir a su amada señora en el otro mundo. La cantidad de ajuar funerario que Woolley descubrió en la tumba de Puabi fue asombrosa: un magnífico y pesado tocado dorado hecho con hojas de oro, anillos y placas; una magnífica lira , con oro y lapislázuli incrustado con cabezas barbudas de toros; varias vajillas de oro; cuentas cilíndricas de oro, cornalina, y lapislázuli para extravagantes collares y cinturones; una carroza adornada con cabezas de leona, en plata y gran cantidad de anillos y brazaletes de plata, lapislázuli y oro.

Los tesoros excavados por la expedición de Woolley se dividieron entre el Museo Británico en Londres, el Museo de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia y el Museo Nacional de Irak en Bagdad. Varias piezas fueron saqueadas en este último por las secuelas de la Segunda Guerra del Golfo en 2003.

Más datos sobre la reina Puabi



El examen forense de sus restos, llevados a cabo por el Museo de Historia natural de Londres, indicaron que Puabi tenía cerca de 40 años cuando murió, y que medía 1,52 cm de altura. 

El hecho de que Puabi se identifica sin la mención de su marido puede indicar que ella era reina por derecho propio. Si es así, probablemente reinó antes de la época de la primera dinastía de Ur, cuyo primer gobernante se le conoce en la Lista de Reyes Sumerios como Mesannepada.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Sesenta años después de la borrachera

Sesenta años después de la borrachera

Se cumplen seis décadas del triunfo de la revolución cubana el 1 de enero de 1959. La resaca ha sido larga y triste
Por Carlos Alberto Montaner



El primero de enero de 1959 Fulgencio Batista huyó de Cuba y se inició la revolución cubana. Hace seis décadas de esa fecha nefasta. Nos reunimos un grupo de muchachos. Yo tenía 15 años y era un chico flaco, esperanzado y políticamente analfabeto. Me sentí muy feliz. No sé cómo, dónde o por qué fuimos a ver, o nos encontramos, al abogado Óscar Gans. Había sido primer ministro de Carlos Prío, el último presidente constitucional cubano. Tenía fama de honrado e inteligente.

Gans escuchó con interés nuestra ilusionada algarabía y sólo atinó a decirnos una frase enigmática que no he olvidado: «Las revoluciones son como las grandes borracheras… el problema es la resaca». La resaca era la sensación de hastío, de hartazgo, de mala digestión, de «por qué me emborraché e ingerí esa mezcla absurda de alcoholes que hoy me hace sentir tan mal». La resaca es lo que en otras latitudes llaman el «ratón».

A los pocos meses entendí lo que Gans nos había querido transmitir. Comenzaba la resaca. Estábamos en manos de unos revolucionarios iluminados, guiados por consignas aprendidas en los cafetines, dispuestos a cambiar a punta de pistola las señas de identidad de una sociedad que tenía varios siglos de existencia. Un país que, hasta ese momento, a trancas y barrancas, había sido receptor neto de inmigrantes, el mejor índice que se conoce para medir la calidad de cualquier conglomerado humano.

Fidel, el Che, Raúl Castro, y unos cuantos tipos más, audaces e ignorantes, estaban decididos a liquidar una imperfecta democracia liberal, regida por una Constitución socialdemócrata, totalmente perfectible, y transformar ese Estado en una dictadura prosoviética sin propiedad privada, ni derechos humanos, y mucho menos separación e independencia de poderes. Simultáneamente, echaban sobre los hombros de los cubanos la responsabilidad de «enfrentarse al imperialismo yanqui» y transformar el planeta para imponer a sangre y fuego el «maravilloso» modelo social desovado por Moscú desde 1917.

Actuaron velozmente. A los 20 meses habían logrado el 90% de sus objetivos domésticos. En octubre de 1960 no existían vestigios de libertad de prensa. No había grupos políticos diferentes al «movimiento único» creado y sujeto férreamente por el Máximo Líder, de manera que, en su momento, les fue fácil llamarlo «Partido Comunista». No había escuelas ni universidades privadas. Tampoco había empresas medianas o grandes en poder de la «sociedad civil». Todas fueron asumidas por el Estado mediante un simple decreto. La dictadura totalitaria se había consumado, repito, en un 90%.

El 10% restante ocurrió el 13 de marzo de 1968. En esa fecha, Fidel Castro perpetró un larguísimo discurso en el que anunció la «ofensiva revolucionaria». Acabó con el «cuentapropismo» de entonces. De un plumazo se tragó casi sesenta mil microempresas y convirtió la isla en el país «más comunista del mundo». Para arreglar un paraguas, un par de zapatos o un ventilador había que dirigirse al Estado. Lógicamente, el desastre fue absoluto y la nación se convirtió en una escombrera. Los millares de valientes que se opusieron a ese destino fueron fusilados o encarcelados durante muchos años.

La locura revolucionaria



¿Cómo se llevó a cabo esa locura revolucionaria? Tres iluminados no son capaces de realizar una tarea de esa envergadura. Sencillo: metiéndoles la mano en el bolsillo a los probables adversarios. Primero, crearon una enorme clientela política regalándole «al pueblo» todo lo que no le pertenecía al Comandante.

Rebajaron el 50% de los alquileres y del costo de la electricidad y los teléfonos. Dispusieron de la tierra como les dio la gana. Ellos sabían que la economía colapsaría como consecuencia de la manipulación de los precios, pero el objetivo no era conseguir la prosperidad, sino crear una legión de estómagos agradecidos a los que no tardarían en ajustarles las tuercas.

Mientras disponían de los bienes ajenos (y se quedaban con las mejores casas, autos y yates), les entregaron a los soviéticos los mecanismos represivos. Desde el principio la policía política y el corazón del Ministerio del Interior fueron asignados a los camaradas formados por el KGB.

A las pocas semanas de instalados los Castro en la casa de gobierno comenzaron a llegar los siempre discretos «hermanos del campo socialista». A mediados de 1962 eran algo más de 40,000 asesores. Cuando se fueron los «bolos», como les llamaban irreverentemente en la isla, dejaron instalada la jaula. Dentro de ella se abrazaban millones de cubanos temerosos y obedientes.

Sesenta años después los castristas saben que el «modelo cubano» es totalmente improductivo e inviable. Son unos negreros que viven de alquilar esclavos profesionales a los que les extraen una plusvalía del 80%. O policías que montan llave en mano la nueva dictadura, como han hecho en Venezuela. O viven de las remesas de los exiliados, de las dádivas de las iglesias, o de bañar en el mar y pasear turistas en contubernio con empresarios extranjeros a los que no les importa la catadura del socio local, siempre que les deje copiosos beneficios. Así son las resacas revolucionarias. Suelen ser muy largas y muy tristes.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Historia de la Navidad

Historia de la Navidad

Es difícil precisar cuando comenzó a celebrarse la Navidad tal cual hoy la conocemos. Lo cierto es que las costumbres, mitos y leyendas que se le fueron sumando a lo largo de los siglos provienen de muchos países diferentes.



Tampoco se conoce el día exacto del nacimiento de Jesús, aunque se sabe que fue durante el reinado de Herodes. A mediados del siglo IV, el Papa Julio I estableció la fecha del 25 de diciembre, día próximo a muchas fiestas del solsticio de invierno que se celebran en la antigüedad.

La aparición de Papá Noel también llamado Santa Claus, Sinterklaas o Pere Noel, según el país así como la tradición del árbol navideño o la representación del pesebre, son costumbres que provienen tanto de la leyenda como de la realidad.

La figura de Papá Noel, por ejemplo, esta inspirada en la vida del obispo de Mira  en la actual Turquía conocido hoy como San Nicolás, que fue muy popular por su bondad y generosidad con los pobres.

El Árbol :



Cuando en invierno los árboles perdían sus hojas, los germanos los vestían para que los espíritus buenos que en ellos habitaban regresaran pronto. Los adornos más comunes eran manzanas o piedra pintadas, eso fue el origen de los adornos, las bolas de cristal se incorporan alrededor de 1750 en Bohemia.

Buena parte de la tradición del árbol de Navidad, en cambio, tuvo su origen en una leyenda europea: se dice que durante una fría noche de invierno, un niño busco refugio en la casa de un leñador y su esposa, que lo recibieron y le dieron de comer. Durante la noche el niño se convirtió en un ángel vestido de oro: era el Niño Dios. Para recompensar la bondad de los ancianos, tomo una rama de un pino y les dijo que la sembraran, prometiéndoles que cada año daría frutos. Y así fue: aquel árbol dio manzanas de oro y nueces de plata. 


El Pesebre :



Fue San Francisco de Asis quien populariza la costumbre de armar un pesebre. En su viaje a Belén, en el año 1220, quedo asombrado por la manera como se celebraba allí la Navidad. Entonces, cuando regreso a Italia le pidió autorización al Papa Honorio III para representar el nacimiento de Jesús con un pesebre viviente. A partir de ese momento, la tradición se extendió por Europa y luego por el resto del mundo. Hoy Papá Noel, el arbolito y el pesebre son los símbolos universales de la Navidad. Tan universales como la costumbre de desearles a todos y en todas partes, Feliz Navidad.

Papá Noel :

Siglo XII :

La tradición católica de San Nicolás se expande por Europa, mezclándose con celebraciones similares.

Siglo XVII:

Emigrantes holandeses llevan la tradición a EE.UU. En España se convierte en los Reyes Magos, desde allí se difunde hacia Latino América.

1087:

Los restos de San Nicolás son llevados a Bari, Italia, donde se construye una iglesia en su nombre. Curiosamente en Italia quien trae los regalos de Navidad no es San Nicolás sino una hada buena.

EL PESEBRE:

La escena que representa el nacimiento de Cristo se fue completando con el paso del tiempo Principio del siglo IV: Cristo en un pesebre y habían solamente una vaca y un asno. A fines del siglo IV: Se agregan una estrella, Virgen María, recién a partir del año 431, con el Concilio de Efeso, aparece en el centro de la imagen.

Siglo V:

Los Reyes Magos:

El Papa San León estableció que eran tres los Reyes Magos que fueron a adorar el niño guiados por una estrella. Melchor, Gaspar y Baltazar.

Regalos: Oro incienso y mirra

Significado: Rey, Dios y Hombre

viernes, 21 de diciembre de 2018

Isabel la Católica, reina y mujer

Isabel la Católica, reina y mujer
La reina Isabel de Castilla ha sido la figura real más importante en la Historia de España. Sus decisiones cambiaron España y el mundo.



"Es imposible soñar en los Reyes Católicos sin soñar a la vez en España. No en la España abstracta de los cartógrafos, sino en los mil semblantes de la España que conocen los peregrinos”, escribió Eugenio d’Ors en La vida de Fernando e Isabel. ¿Cómo soñar en aquella niña que vio la luz del mundo el 22 de abril de 1451 en Madrigal de las Altas Torres sin soñar en España y sus mayores epopeyas: la culminación de la Reconquista, la unidad de la nación y el Descubrimiento? Ah, aquella niña de piel blanca y cabellos rubios, como todos los Trastámaras descendientes de doña Catalina de Lancaster, y a la que su hermano Enrique IV otorgó el título de princesa de Asturias. Aquella mujer de vida austera, ajena a toda opulencia y profundamente religiosa a la que no se ahorraron tragedias en los años postreros, no siendo la menor la muerte de Juan, uno de sus seis hijos. “El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea su santo nombre”, afirmó, recia, al serle comunicada tan dramática noticia.

De ella escribió el cronista real Hernando del Pulgar que “su autodominio se extendía a disimular el dolor en los partos, a no decir ni mostrar la pena que en aquella hora sienten y muestran las mujeres”. Y su esposo, Fernando el Católico, declaró en su testamento que “era ejemplar en todos los actos de virtud y del temor de Dios”. Incluso su supuesta vida de santidad y la sabiduría de sus escritos han hecho que la Iglesia se plantee su canonización.

Si bien desde los tres años Isabel había estado comprometida con Fernando, hijo de Juan II de Aragón, su hermano Enrique IV rompió este acuerdo y la comprometió con Carlos, príncipe de Viana. Después del fracaso de numerosos proyectos matrimoniales, Juan II de Aragón negoció en secreto con Isabel la boda con su hijo Fernando. La futura reina consideró que era el mejor candidato para esposo. Y acertó.

Una regidora muy activa
Isabel fue proclamada Reina de Castilla el 13 de diciembre de 1474 en Segovia. Aquel día solemne, desde el Alcázar se dirigió a la iglesia de San Miguel, junto a la Plaza Mayor, en cuya entrada juró por Dios, la Cruz y los Evangelios que sería fiel a los mandamientos de la Iglesia para después acceder al interior del templo. Mujer de carácter y gran capacidad decisoria, creyó en los proyectos de Cristóbal Colón, a pesar de las opiniones adversas de la Corte y los científicos. Además, estableció la Santa Inquisición, creó la Santa Hermandad, incorporó el reino nazarí de Granada y consiguió la unificación religiosa de la Corona hispánica, fundada en la conversión obligada de los judíos bajo pena de expulsión y después de los musulmanes. Finalmente, la anexión de Navarra supuso el origen del futuro Reino de las Españas.

Isabel reorganizó el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su hermanastro, y predecesor en el trono.
Isabel vivió 53 años, de los cuales gobernó 30 años como reina de Castilla y 26 como reina consorte de Aragón al lado de Fernando II.

Isabel falleció el 26 de noviembre de 1504 en el Palacio Real de Medina del Campo. Su defensa de la igualdad de los súbditos americanos respecto a los del Viejo Mundo le ha ganado el título de Precursora de los Derechos Humanos por eminentes historiadores.

viernes, 14 de diciembre de 2018

La sonda Voyager 2 entró en espacio interestelar y se encamina al universo profundo

La sonda Voyager 2 entró en espacio interestelar y se encamina al universo profundo

De acuerdo con la agencia espacial estatal de Estados Unidos, esta sonda lanzada hace décadas ahora está en un espacio intermedio entre sistemas solares.



Se va, se va, se fue. Después de un trascendental viaje de 41 años, la Voyager 2 cumplió su destino de abandonar la heliosfera y convertirse en la segunda nave espacial interestelar después de la Voyager 1, según confirmó esta semana la NASA.

La sonda Voyager 2 fue lanzada por la NASA el 20 de agosto de 1977, 16 días antes de su doble Voyager 1, en una misión para explorar Júpiter y Saturno. Después de este éxito, la misión de la Voyager 2 de explorar el Sistema Solar continuó y se convirtió en la primera nave espacial en explorar los gigantes de hielo, Urano y Neptuno. Posterior a completar esa parte de su misión en 1989, la pareja de vagabundos galácticos ha sido apuntada hacia el espacio profundo.

“Por segunda vez en la historia, un objeto hecho por el hombre ha alcanzado el espacio entre las estrellas”, dijo la NASA en un comunicado el lunes. “La sonda Voyager 2 de la NASA ahora ha salido de la heliosfera, la burbuja protectora de partículas y campos magnéticos creados por el Sol”, agregaron.

Al infinito y más allá

Vale la pena señalar que la nave no ha “abandonado el Sistema Solar” por completo. En realidad ha entrado en el espacio interestelar al pasar la capa helicoidal, la capa más externa de la “burbuja magnética” del Sol, más allá de la cual la velocidad de los vientos solares cae dramáticamente.

En el caso de la Voyager 1, resultó difícil confirmar de manera definitiva que había superado el helio y había ingresado al espacio interestelar, demorando casi un año en comprobarse.

Sin embargo, se ha observado que la nave espacial Voyager 2 estaba recogiendo una cantidad cada vez menor de partículas heliosféricas desde noviembre de este año, alimentando los rumores de que su gran salida era inminente . A principios de diciembre, se observó un nuevo descenso.

A diferencia de su gemelo, la nave espacial Voyager 2 todavía está armada con su instrumento Plasma Science (PLS), lo que significa que debería ser capaz de transmitir cierta información invaluable sobre la naturaleza del helio y el medio interestelar fuera de nuestro Sistema Solar.

“Trabajar en Voyager me hace sentir como un explorador, porque todo lo que vemos es nuevo”, agregó John Richardson, investigador principal del instrumento PLS y científico investigador principal del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge. “Aunque la Voyager 1 cruzó la heliopausa en 2012, lo hizo en un lugar diferente y en un momento diferente, y sin los datos de PLS. Así que todavía estamos viendo cosas que nadie ha visto antes “.

Las naves espaciales Voyager también son conocidas por llevar adentro sus llamados “registros dorados“, dos registros fonográficos que contienen sonidos e imágenes de la vida en la Tierra, diseñados para actuar como una cápsula del tiempo para la vida extraterrestre inteligente o los futuros humanos.

Adiós, Voyager 2, ha sido un placer.

jueves, 6 de diciembre de 2018

¿Por qué llamaban a Isabel Tudor la "reina virgen"?

¿Por qué llamaban a Isabel Tudor la "reina virgen"?



Isabel I de Inglaterra murió soltera y sin descendencia. Y se la llamaba la "reina virgen". Pero, aunque se supone que tuvo una intensa vida sexual, había una razón...

Isabel, coronada reina de Inglaterra en 1559, murió sin descendencia y, al parecer, siendo virgen; lo cual no quiere decir que no tuviera una retahíla de amantes. El hecho es que, la que llegó a ser la más popular de las reinas inglesas, poseía una anomalía congénita conocida como "agenesia vaginal", que le impedía la realización del coito. Ni siquiera con su gran amor Robert Dudley, conde de Leicester, pudo intimar hasta ese punto, y eso que éste la visitaba asiduamente en su dormitorio.

No pudo procrear
Las mujeres que se ven afectadas por dicho síndrome poseen un aparato reproductor poco desarrollado, aunque algunas pueden procrear. No fue éste el caso de Isabel que, dada su imposibilidad para traer al mundo un heredero, prefirió no tomar esposo y seguir manteniendo el prestigio que la distinguía en el mundo como “reina virgen”.